Añil

En la primera mitad del siglo XX un producto que no faltaba en las casas de Dos Hermanas eran los polvos de añil.

POLVOS PARA TEÑIRPodían adquirirse en las droguerías, como la de los Cuatro Cantillos, y su uso era habitual para diversas tareas domésticas como la pintura, el lavado y encalado.

Los zócalos de patios y corrales solían ir de este color azulino con una ligera tintura morada, bastaba mezclar un puñado de estos polvos con la cal para obtenerlo.

MACETAS AÑIL EN MAJORELLETambién se solían pintar los tiestos de las plantas y algunas puertas exteriores.

En la colada se usaba para darle un toque ligeramente azulino a la ropa blanca.

La palabra añil es de origen árabe y proviene del nombre de la planta de donde se extrae este colorante que se elabora macerando en agua los tallos y las hojas de estas  plantas,   resultando  una pasta de color azul oscuro intenso.

También se le ha llamado, inespecíficamente, índigo y glasto.

La confusión y sinonimia entre añil, índigo y glasto se debe a que estos son los nombres comunes de tres plantas de las que se solía obtener un tinte de color similar por medio del mismo proceso.

Actualmente, el añil sintético ha ido sustituyendo al natural, si bien este producto ha ido cayendo en desuso y sólo se ha conservado en algunas ciudades de Marruecos (Chauen,Tetuán, Esauira ) en donde esta hermosa tonalidad de azul está muy presente en el paisaje urbano.

Chauen

Anuncios

La sal de la vida

.

El pescado fresco  era un bien escaso en la Dos Hermanas de postguerra, solía llegar los martes al mercado de abasto  y no todo el mundo podía permitirse comprarlo. Los salazones, como el arenque y el bacalao, se convirtieron en fórmulas alternativas para su consumo.

La preservación de alimentos mediante secado  es una de las más antiguas conocidas por el hombre, remontándose a la Edad de Bronce, al secarse mediante sal, su vida de consumo se extiende y es posible transportarlo de la costa al interior y conservarlo por más tiempo.

arenques2Los arenques forman parte de la dieta humana desde la antigüedad.  Este pescado de la familia de las sardinas tiene un alto contenido en proteínas y ácidos grasos y omega-3. Es una de las mejores fuentes de vitamina D, B12 y selenio.

Para conseguir sacar los lomos sin espinas y sin piel, nuestros antepasados utilizaban el método antiguo, envolviendo el arenque en  un periódico y presionándolo entre una puerta y su marco.

Otro aliado de nuestras cocinas, especialmente popular en la Semana Santa, era el bacalao. Se preparan ricos y sabrosos platos con el bacalao, con tomate, con arroz, en ensaladas, pero uno de los bocados más típicos en nuestro pueblo son las famosas tarbinas.A continuación, la receta.

Receta de tarbina de bacalao

Ingredientes, para 4 personas.

150 gr. bacalao desalado, 1-2 dientes de ajo, 1 cebolleta, un buen ramillete de perejil, 150 cc. agua, ¼, una cucharadita de levadura , 100 gr. harina.  Aceite, para freír.

Elaboración:

Se pone el bacalao en remojo la noche anterior. Se tira el agua y se desmenuza, quitando la piel y las espinas. También se puede comprar ya desalado.

Se pica  la cebolleta con el perejil, los ajos pelados y el bacalao en trozos, hasta que quede fino.

Se añade el huevo ligeramente batido y el agua, removiendo. Incorporamos poco a poco la harina mezclada con la levadura , mezclandolo  bien hasta que quede una masa cremosa y ligera.

Dejamos reposar unos minutos, mientras calentamos abundante aceite en una sartén honda o perol.

Se frien  cucharadas de masa en el aceite bien caliente, hasta que se doren. Escurrimos  sobre papel de cocina y servimos bien caliente.

tarbina bacalao

A algunos les gusta picar también en la masa yerbabuena, a veces al servir las tarbinas hay quien las decora con un chorreón de melaza.

Las ánimas benditas

En tiempos no tan lejanos  el recuerdo de los que morían permanecía muy visible entre los que aquí en nuestro pueblo quedaban, estaba presente en la vida cotidiana con recordatorios como el luto, las parpadeantes lámparillas de aceite encendidas, el silencio de la radio cubierta con un paño,  los lazos oscuros en los marcos de los retratos y el toque de ánimas en las campanas al anochecer invitando a rezar por las ánimas del Purgatorio, cinco campanadas graves, una pausa y tres clamores que se repetían unos minutos en el lenguaje de las campanas que todos entendían.

  Mujer-durmiendoSegún la tradición católica, el alma humana que no asciende al cielo al morir por no  haber penado sus culpas, pasa al Purgatorio,  una especie de lugar intermedio,  en donde permanece purificándose hasta merecer la Gloria.

Contaban nuestras abuelas que si decías una oración a las ánimas del purgatorio antes de dormirte y les pedías que te despertasen a una hora determinada, te levantabas a la hora solicitada como si un despertador invisible hubiese sonado, pero cuidado con no olvidar la oración porque si te dormías sin rezar, las ánimas acudían a tirarte de los pies.

Actualmente existe todavía en nuestra ciudad “La Antigua y Fervorosa Hermandad y Cofradía del Santísimo Sacramento, Divina Pastora de las Almas Benditas del Purgatorio” y el culto a las ánimas benditas sigue siendo popular.

Tormenta de verano

Más vale quedarse aquí y esperar, a lo mejor se calma la tormenta y se despeja el cielo, y entonces podremos encontrar el camino por las estrellas.” (Pushkin)

noria antigua feria

Hubo una noche de Santiago allá por los años treinta en la que sin que nadie las invitaran se presentaron, casi al mismo tiempo, cuatro tormentas.

El agua descargó con furia, los vientos arreciaron y los relámpagos serpentearon en  el cielo cuando la fiesta se hallaba en su apogeo.

Las gentes de Dos Hermanas que se concentraban en la Plaza del Arenal disfrutando de la Feria no tenían donde resguardarse y corrían asustadas mientras que los músicos se afanaban en poner a salvo sus instrumentos. La Plaza se convirtió  en una laguna de algo más de medio metro de profundidad.

En breve se formó una corriente en direción a Sevilla en la que eran arrastrados veladores, mástiles de banderas y caballitos de cartón hinchados, algunos restos fueron encontrados a dos kilómetros del pueblo flotando en el arroyo de Las Culebras al día siguiente.

Una niña de unos ocho años quedó olvidada en una de las cunitas de la pequeña noria, no tuvo miedo, pero sí algo de frío porque estaba empapada cuando la rescataron. Lo vió todo desde un lugar privilegiado y no lo olvidaría en toda su vida.

Para saber más:

Las tormentas de los años treinta/ José Vizcaino García en: Revista de Feria 1990.

Aquellos bancos de piedra

Jugué entre ellos cuando era niña.

banco de jardines de la Pimienta

Me encantaba aquella placita algo apartada y misteriosa de nombre con reminiscencias exóticas: Jardines de la Pimienta (creo que se llamaban así por un árbol de la reina de las especias, allí existente), pero lo que más llamaba mi atención eran los bancos de piedra con grandes letras talladas  a golpe de cincel.

 Mi imaginación infantil, ávida de misterios,  supuso que eran lápidas de tumbas usurpadas de algún antiguo cementerio. Con el tiempo averigué que eran bancos anunciadores costeados por el comercio local cuando se inauguró el Paseo Federico Caro a inicios del pasado siglo.

¿Qué fue de aquellos bancos-lápidas? ¿Adónde irían a parar?

Bandolero

bandolero sentado

Apenas contaba veinticuatro años cuando Diego Corrientes Mateo, el bandolero que según la leyenda robaba a los ricos para ayudar a los pobres, fue llevado a la horca un Viernes Santo del año  1781 en la sevillana Plaza de San Francisco, lugar  en donde habitualmente se realizaban los ajusticiamientos.

Diego Corrientes comicBien por su muerte prematura, por los vientos del Romanticismo de la época que idealizaron la figura del bandolero, por ser un personaje del pueblo, nacido de jornalero,  o tal vez porque hubiese algo de cierto en sus hazañas, la figura de Diego Corrientes se convirtió en leyenda y dio pie a narraciones que se iban transmitiendo de unos a otros, despertando el personaje las simpatías y admiración de muchos y dando pie a romances, literatura de cordel, poemas, y con el tiempo tiras de tebeos y hasta una película de cine en 1959, casi doscientos años después de su muerte.

Más allá de la leyenda, ¿qué sabemos del bandolero?

bandolero caraContamos por ejemplo con una descripción física: “Tenía dos varas de cuerpo, blanco, rubio, ojos pardos, grandes patillas de pelo, algo picado de viruelas y una señal de corte en el lado derecho de la nariz”, esta descripción se conserva en el expediente de prisión del bandolero, redactado por Bruna, su máximo perseguidor y causante de su captura y personaje que indirectamente lo vincula con Dos Hermanas, ya que algunas de las leyendas que envuelven a estos personajes acontecieron aquí.

Resulta casi imposible describir al personaje sin recurrir a la literatura de la época, así el padre Luis de Coloma, en su obra “Recuerdos de Fernán Caballero”, describe a Diego Corrientes como “un hombre en la plenitud de su vida, de hermosas facciones y cuerpo robusto; dotado de esa elegante flexibilidad que tan airosos hacen a los campesinos andaluces”. Con respecto a su vestimenta se reconoce que lucía impecable “uniformidad” de bandolero, ataviado con todos los elementos que caracterizan tan ilícita ocupación y como arma gustaba utilizar de un trabuco corto de ancha boca, conocido como “naranjero”.

Nacido en Utrera (Sevilla) el día 20 de agosto de 1757, comienza sus andanzas en las provincias de Sevilla y Badajoz. Se dedicó preferentemente al robo de caballos y yeguas para, más tarde, venderlos en Portugal.

Cuentan las leyendas que en varias ocasiones se cruzaron los caminos del bandolero y del entonces juez y gobernador de Sevilla, D. Francisco de Bruna y Ahumada, conocido popularmente como “el señor del gran poder” quien poseía para su descanso una finca en Dos Hermanas en los parajes de “La Serrezuela”, el episodio más conocido está también recogido por el padre Coloma y nos narra que el bandolero atracó el carruaje en el que viajaba Bruna y que llegó a colocar su bota en la ventanilla del mismo para que el funcionario se la atase, sometiéndolo a humillación y que de este episodio nació una profunda animadversión que hizo de Bruna el gran enemigo que puso precio a la cabeza del bandolero y lo convirtió en su incansable perseguidor.

Santos Torres  apunta en un detallado artículo que la persecución de Bruna no tenía nada que ver con historias novelescas y que su objetivo al capturar bandidos no iba más allá del cumplimiento de unas frías estadísticas.

bandoleros a caballo

Sea como  fuere, lo cierto es que  en 1780, Carlos III por medio de Francisco de Bruna y Ahumada, ordena la captura, vivo o muerto,  de Diego Corrientes Mateo, ofreciéndose una suma de hasta doscientos mil ducados,  importante cantidad considerando que sobre el bandolero no pesaba ningún crimen de sangre.

Ante el acoso de las autoridades, Diego huye a Portugal en donde es finalmente apresado. Fuertemente custodiado es trasladado a la cárcel de Badajoz para, posteriormente, ingresar en la de Sevilla, donde esperó a ser juzgado el día 25 de marzo de 1781 siendo condenado a “ser arrastrado hasta el patíbulo, ahorcado y descuartizado, exponiéndose sus despojos por los caminos”.

Cuentan  que su cabeza, encerrada en una jaula,  estuvo expuesta en una venta cercana a Utrera en un lugar conocido como  “Las Alcantarillas” y que posteriormente fue enterrada en Sevilla, concretamente en la Iglesia de San Roque.

Para saber más:

El bandido y el magistrado (1776-1781)/ José Santos Torres en Revista de Feria 1985 (Dos Hermanas)

Diego Corrientes en la Serrezuela/ José Mª Alvarez Sarmiento en Revista de Feria 1985 (Dos Hermanas)

http://bandoleroromantico.blogspot.com.es/2010/04/diego-corrientes.html