Esclavos

monumento_los_merinalesEl Canal del Bajo Guadalquivir tiene unos 158 km. de longitud, desde el embalse de Peñaflor hasta el embalse de Don Mendo en Lebrija, de los cuales unos 30, desde La Rinconada hasta Dos Hermanas, reciben el nombre de Canal de los Presos desde 2006.

Este canal construido por los presos republicanos permitió convertir en regadío unas 80.000 hectáreas de secano.

La puesta en marcha del regadío de esta zona de la provincia de Sevilla no era nueva y ya desde el siglo XIX se piensa en llevarla a cabo, con varios proyectos y modificaciones, pero no será hasta 1940 cuando se inicien las obras que tendrán su término en 1962, después de 22 años en los que trabajarán unos 10000 presos republicanos, procedentes de todo el estado y de los que hay identificados unos 2000.

construcción del canal

Los presos vivían en campos de concentración,  la provincia de Sevilla contó con siete reconocidos, destacando los jalonados a lo largo de la construcción del canal, como los de Los Merinales, Los Arenales y La Corchuela en Dos Hermanas, mientras que los familiares que acompañaban a estos presos conformaron asentamientos chabolistas que con el tiempo se convirtieron en los poblados de Torreblanca y Valdezorras en Sevilla, Quintillo en Dos Hermanas o El Palmar de Troya en Utrera.

Bibliografía:

El canal de los presos, 1940-1962:Trabajos forzados: de la represión política a la explotación económica/ (varios autores)

 

(Sinopsis)Entre los aspectos peor conocidos del franquismo figura el uso despiadado que hizo del trabajo esclavo, convirtiendo la represión política en explotación económica. La investigación que culmina en este libro nos descubre la realidad del sistema a través de una obra de dimensiones faraónicas: el Canal de los presos del bajo Guadalquivir, en el que durante más de veinte años trabajaron millares de presos, instalados con sus familias en poblados improvisados. Uno de los aspectos más impresionantes del libro es el que resulta de la reconstrucción de la vida cotidiana en los campos: el trabajo, la humillación y los malos tratos, la corrupción, las fugas o el papel de las mujeres en la recuperación del tejido social. Esta dimensión humana se ha conseguido gracias a los testimonios de los supervivientes, de una serie de hombres y mujeres de los que no sólo se recoge la experiencia penitenciaria, sino la vida entera, antes y después del canal.

Este proyecto está impulsado y dirigido por Cecilio Gordillo, coordinador de CGT de Andalucía del programa Recuperando la Memoria Social de Andalucía.

 

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